Distancia que amurallas con frialdad
los coloridos límites del corazón,
enfriando con grises desprecios
la calidez de la hermandad.
Pasos que buscan distintos rumbos,
olvidando los días frescos y soleados.
Compartiendo las espaldas del olvido
con la esperanza del reencuentro.
¡Ay Silencio que llenas el cántaro
de la Amistad con oscuros gritos!
Envuelves de sedosos temores
las huellas perdidas en el fraterno camino.
Pupilas reducidas, sin brillo,
marcadas por momentos grises,
irradian tristeza y desaliento.
Rostros caídos se alejan y se pierden
por curvas desconocidas.
Añoranzas de dulces recuerdos
dan sabor a las otoñales tardes de soledad.
Busco buscarte, mirar tus pupilas
y, con silenciosa presencia,
ser compañía en tu camino.

2 comentarios:
¿dónde queda lo perenne?
Abraza el recuerdo,
silencia...
Un abrazo a la distancia y esperanzado en un reencuentro pronto...
saludos hermano, y es grato volver a leerte!
sigue compartiendo!!
alvaro
www.frastorga.blogspot.com
Realmente... Un estallido de arte.
Simplemente... Una explosión de vida y sentimiento.
Sinceramente... sos un gran artista.
Entrañablemente... orgulloso de tener un hermano como vos.
Portáte bien!!! jeje.
Pedro.
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